
Hoy escribiré un artículo seguramente controvertido, pero la verdad, me parece un tema sobre el que es conveniente reflexionar, me refiero, como no podía ser de otra forma, al tema de la efectividad o eficacia en el Aikido.
Debo decir que llevo bastante tiempo mareando este artículo, y no se siquiera si he acertado a transmitir correctamente mis ideas al respecto, espero por ello que tengamos un fructífero debate en los comentarios.
El Aikido es, por encima de cualquier otra consideración, un arte marcial, y debe practicarse con este sentido de "realidad" o "veracidad". Sin embargo, esta afirmación puede entenderse de muchas formas diferentes.
El Aikido suele recibir gran cantidad de críticas, tanto desde practicantes de otras artes marciales más "duras" o "efectivas", como desde personas o grupos que dicen practicar variedades más "puras" o "reales" del mismo.
En el lado opuesto estan quienes, desde una perspectiva cercana a la "visión mágica" del asunto, proclaman al Aikido como "arte marcial definitiva", sin olvidar tampoco las "bolas de energia" o los "rayos misticos" que proyectan Ukes desde varios metros de distancia.
Toda esta controversia, lejos de entrar en polemicas que no van a llevarnos a ningun sitio, deberian conducirnos a una reflexión seria acerca de nuestra práctica personal, que nos permita sacudirnos los aspectos "mágicos" o "místicos" de nuestra actividad, y mejorar nuestro trabajo como practicantes.
Desde esta perspectiva, trataré de articular una reflexión muy personal acerca de mi visión del asunto. Para empezar, si miramos en el diccionario de la RAE el término Eficacia, así como otros relacionados, encontramos lo siguiente;
Eficacia.
(Del lat. efficacia).
1. f. Capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera.
Eficiencia.
(Del lat. efficientia).
1. f. Capacidad de disponer de alguien o de algo para conseguir un efecto determinado.
Efectividad.
1. f. Capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera.
2. f. Realidad, validez. El documento necesita la firma del director para su efectividad.
Parece claro, por lo tanto, que el Aikido será eficaz en la medida que cumpla los objetivos para los que fue concebido, en este sentido, cualquier persona mínimamente iniciada sabe que nos encontramos ante una disciplina, marcial, sí, pero con pretensión de universalidad, cuyas bases, segun el fundador, consisten en unificar, en lugar de contender con el adversario.
Esta actividad, evidentemente compleja, se fundamenta en una serie de principios básicos pero igualmente difíciles de adquirir, si no es con largos años de práctica y observación de los maestros. Este es, en cierto modo, uno de los sentidos que los occidentales podemos darle al término DO (Vía o camino).
Con esto quiero decir que el Aikido no fue diseñado (y esto es una apreciación personal) para enfatizar agarres, golpeos, luxaciones, presas o proyecciones, sino para desarrollar la capacidad de unificar con el adversario a través de estas acciones. Por ello, esta unificación no es algo místico, sino absolutamente real, que debe ser elaborado y trabajado en cada momento y con cada técnica, de lo contrario, acabaríamos cayendo en una rutina o mera repetición de movimientos carente de todo sentido.
Es bastante lógico que quienes buscan otra serie de cosas, como por ejemplo " la manera más rápida de vencer a un adversario" se decanten por otras opciones y no entiendan la complejidad de nuestra actividad, sin embargo, esto no quiere decir que un individuo bien entrenado y con la destreza suficiente como Aikidoka tenga nada que envidiar a practicantes de otras artes marciales. Es siempre importante recordar, como decía Bruce Lee que no existen malas artes marciales, sino malos artistas marciales.
Sin embargo, por las diferencias antes expresadas esta comparación entre estilos y artes marciales no me parece correcta, de alguna manera me parece que hay demasiadas variables que contaminan el contraste (no creo que muchos practicantes de cualquier arte marcial lo pasaran nada bien delante de ciertos maestros de aikido y viceversa)
Por lo tanto, efectivo, en todo caso, pero no quizás en el sentido más usual del término cuando se piensa en artes marciales. Espero por lo menos haber abierto campo para la reflexión